Ateus de Catalunya
MANIFIESTO DE MOTRIL
I
Encuentro por la Laicidad en España
Motril,
septiembre de 2001
Las
organizaciones, entidades y asistentes reunidos en el Primer Encuentro Nacional
“Laicidad en España: estado de la cuestión a principios del siglo XXI”,
organizado por la Asociación Pi y Margall por la Educación Publica y Laica, y
que tuvo lugar en Motril los días 13 y 14 de julio de 2001, manifestamos:
I. La consecución de los Estados
aconfesionales ha sido un logro histórico de las sociedades occidentales que ha
permitido avanzar en el progreso civil, científico y democrático de los
pueblos. Existen en el momento actual suficientes evidencias del aislamiento y
retroceso en las libertades civiles y en el progreso en aquellos países que no
han implantado una separación real entre el Estado y las distintas confesiones
religiosas.
II. España,
en la senda abierta por la tradición europea moderna, incorporó como base de
la organización del Estado y del marco de convivencia entre todos los españoles,
el carácter aconfesional del Estado recogido en nuestra Carta Magna. Ese
momento supuso una ruptura con la anterior situación de identificación entre
Iglesia Católica y Estado, que sumergió al país en una época de atraso y
oscurantismo.
III. En las
ponencias y debates de este Encuentro, se ha constatado que la situación actual
no permite hablar de una aconfesionalidad real del Estado Español. Se percibe
un retroceso en la misma como consecuencia de la presencia de la Iglesia Católica
en los órganos y estructuras del Estado y su cada vez mayor participación en
los procesos de toma de decisiones.
El
deterioro del marco aconfesional del Estado es de tal gravedad que se ha
convertido en habitual la presencia dominante de la Iglesia Católica en la
estructura administrativa del Estado, conculcando derechos esenciales,
especialmente en los ámbitos educativo, jurídico, sanitario...; y relegando a
la marginalidad a quienes reclaman desde la sociedad civil el cumplimiento de
los principios generales que sustenta la Constitución Española. De persistir
esta tendencia involucionista, se corre el riesgo de ralentizar e incluso
detener el avance hacia mayores niveles de progreso social, moral y de
convivencia. El carácter reduccionista y unilateral de los principios
confesionales amenazan la pluralidad intelectual y ética de las sociedades
laicas, caracterizadas por el mestizaje, la multiculturalidad, la integración y
la apertura.
IV.
Reivindicamos el fortalecimiento de un Estado laico cuyos valores sean la
libertad de conciencia, la igualdad entre los ciudadanos, al margen de sus
convicciones religiosas, y la autonomía de juicio, cultivada gracias a una
escuela pública y laica, depositaria de la cultura universal. La práctica
religiosa ha de ser libre pero circunscrita al estricto ámbito privado.
Por todo lo
cual pedimos de modo inmediato:
1º La
ruptura de los actuales acuerdos entre la Iglesia Católica y el Estado Español
de 1976 y 1979.
2º El cese
de la financiación estatal a cualquier institución religiosa.
3º La
eliminación de la asignatura de religión como enseñanza curricular.
4º Que
ningún cargo público se sume a manifestaciones religiosas en el ejercicio de
sus funciones.
5º
Eliminar cualquier tipo de adoctrinamiento religioso de la infancia en el ámbito
escolar.
Motril, septiembre de 2001
©
Ateus de CatalunyaApartat de Correus núm. 13.112
08080-Barcelona