Ateus de Catalunya
CAMPAÑA PARA SOLICITAR EL CAMBIO DE ESTATUS DEL VATICANO
EN LA ONU
Ante las
dimensiones y la repercusión internacional que está adquiriendo esta
iniciativa, Ateus de Catalunya, después
de analizar los argumentos y los objetivos de los organizadores, que comparte
plenamente, ha decidido adherirse a la misma, considerando oportuno realizar las
siguientes observaciones:
1)
El Vaticano no es un Estado reconocido universalmente.
La Santa Sede
está reconocida como Estado por otros paises como consecuencia de
circunstancias históricas que no nos parece necesario abordar aquí, pero
queremos precisar que no existe un
reconocimiento universal de dicha condición por parte de todos los Estados
miembros de las Naciones Unidas, ni de todas las organizaciones -como
precisamente demuestra esta campaña-, ni evidentemente se trata de una realidad
inalterable a la que debamos resignarnos todos los individuos, por lo que
consideramos un derecho legítimo y un objetivo prioritario conseguir que el
Vaticano pierda su actual e injustificado estatus de Estado No Miembro
Observador Permanente en las Naciones Unidas, así como todas las prebendas que
se derivan de dicha condición.
2)
El Vaticano no es un Estado en el sentido convencional
A pesar de que
la Santa Sede puede considerarse formalmente un Estado en términos de
territorialidad y de gobierno no lo es en muchos otros aspectos, ya que no
existe otro Estado o país en el mundo que excluya de su ciudadanía a los niños
ni a las mujeres, ni que excluya sistemáticamente tanto a los individuos
nacidos dentro de su territorio como a los hijos de aquellos que poseen la
ciudadanía -allí, salvo accidente, no se produce ni lo uno ni lo otro-, siendo
así que la población del Vaticano es el resultado de una ¡selección
arbitraria realizada por los propios gobernantes del Estado (algo único e
inaudito en el mundo)! De lo que se deduce que el Vaticano no
es un Estado en el sentido convencional, sino la sede central de una organización
religiosa y que por ello posee unas características, unos intereses y unos
objetivos que no son los propios de los Estados convencionales. Esto lo corroboró
el propio Papa durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones de 1979:
"La naturaleza y objetivos de la misión espiritual de la Sede Apostólica
y de la Iglesia hacen que su participación en las tareas y actividades de la
ONU sea muy diferente a la de los Estados, que son comunidades en el sentido político
y temporal". En consecuencia entendemos que no debe disfrutar en la ONU de
la misma consideración y privilegios de los Estados convencionales.
3)
El Vaticano se beneficia en la
ONU de un estatus que no le corresponde
El hecho de
disfrutar en la ONU de un estatus jurídico que no se corresponde con su
naturaleza y sus objetivos reales le permite al Vaticano beneficiarse de una
posición ilegítima de ventaja en los
foros internacionales a la hora de discutir e imponer sus opiniones a los demás
Estados, pues su estatus le permite vetar políticas que cuentan con el apoyo
masivo de los demás Estados Miembros de la ONU bajo la amenaza de bloquear el
consenso con el que se aprueban los documentos que salen de las comisiones;
mientras que otras organizaciones, al no disfrutar de los mismos derechos y
oportunidades, encuentran mayores dificultades para hacer escuchar su voz y
poder influir en iguales condiciones en las resoluciones finales que se adoptan.
4)
El Vaticano aprovecha su estatus para imponer su doctrina moral y religiosa
El Estado Vaticano no se beneficia de su
estatus preferente sólo para exponer sus opiniones a los demás Estados en los
foros internacionales, sino que gracias a su condición consigue imponer sus
posiciones morales y políticas a paises que dependen de las aportaciones
solidarias para su subsistencia. En este sentido la Santa Sede ha ejercido de
forma reiterada su posición de privilegio para limitar el acceso a la
planificación familiar en paises del Tercer Mundo donde gran parte de la
población se muere de hambre, para frenar el uso del preservativo en regiones
donde las enfermedades de transmisión sexual como el sida se han convertido en
verdaderas pandemias que hipotecan la esperanza de futuro de naciones enteras, o
para arrojar a millones de mujeres a los circuitos clandestinos para abortar en
las condiciones higiénicas y sanitarias más precarias y deprimentes con el
consiguiente riesgo para sus vidas que eso supone.
5)
El Vaticano se caracteriza por su desprecio
hacia la libertad y la tolerancia
Un Estado
como el Vaticano, que no reconoce la Declaración Universal de los Derechos del
Hombre y que no admite ningún tipo de representación de sus ciudadanos -Léase
el libro publicado recientemente por Los
Milenarios-, que se pronuncia hipócritamente sobre cuestiones que tienen
que ver con la vida de mujeres y niños pero no acepta que estos colectivos
formen parte de su ciudadanía, que ha retirado su apoyo a la Unicef por
defender la anticoncepción en paises donde los niños se mueren de hambre, que
se pronuncia en contra del aborto bajo cualquier supuesto por considerarlo un
asesinato pero que en cambio sigue defendiendo la aplicación de la pena de
muerte en determinados casos, entendemos que no
debe beneficiarse en la ONU de ningún trato preferente. Ese Estado al cual
denunciamos es responsable de haber derramado en sus dos mil años de historia más
sangre inocente que cualquier otra organización existente sobre la faz de la
tierra, para conseguir imponer siempre sus intereses y acabar con la oposición
de aquellos que no comparten sus creencias.
6)
El Vaticano utiliza su papel de mediador en conflictos para su propio beneficio
El papel
ejercido por el Vaticano como intermediario en la resolución de conflictos en
el mundo nunca se ha realizado de forma altruista y desinteresada. Si bien es
cierto que el Vaticano ha intervenido como mediador en conflictos de distinto
signo a lo largo de la historia también lo es que siempre ha tratado de imponer
sus intereses o de obtener ventaja de dichas situaciones. De la misma forma
también se puede alegar que el Vaticano ha sido fuente permanente de conflictos
internacionales a lo largo de la historia como consecuencia de sus
intervenciones encaminadas a extender su influencia y a obtener rendimientos de
distinta naturaleza, sin importarle demasiado las consecuencias derivadas de
ello para terceras partes. En este sentido y para no remontarnos a un pasado
demasiado lejano recordaremos tan sólo su participación y responsabilidad en
algunos sucesos históricos del siglo XX tan deplorables como la expansión del
nacionalsocialismo y del fascismo por Europa, o de las dictaduras militares en
iberoamérica -política refrendada recientemente por la intervención del
cardenal Secretario de Estado (primer ministro) del Vaticano Angelo Sodano,
exnuncio en Chile durante la dictadura del general Pinochet, solicitando al
gobierno del Reino Unido que denegase la extradición a España por motivos
humanitarios de cierto sujeto acusado de violaciones de los derechos
humanos-.
7)
Las relaciones con el Estado Vaticano deberían basarse en criterios de equidad
Para cualquier
Estado, el hecho de reconocer al Vaticano como a un igual, debería suponer
automáticamente el establecimiento de las relaciones diplomáticas habituales
que rigen las relaciones entre los Estados, y por tanto debería acabar con el
trato de favor que el Vaticano recibe en la práctica por parte de los gobiernos
de algunos Estados soberanos,
sobretodo cuando esa discriminación se practica en detrimento de los intereses
de buena parte de los ciudadanos propios. Esto sucede tanto en lo que se refiere
a las relaciones económicas, como sociales y políticas, con el agravante de
que a costa de los recursos de esos Estados se contribuye a financiar una red de
individuos que rinden cuentas no ante la autoridad política del Estado del que
forman parte y poseen la nacionalidad, sino ante la autoridad de un Estado extranjero,
lo que en cualesquiera otras circunstancias sería catalogado como un acto
delictivo. La consiguiente impunidad para los representantes de una organización
religiosa obtenida de su condición diplomática supone un agravio inaceptable
para el resto de organizaciones y ciudadanos.
8)
Ser respetuoso con el Vaticano no significa rendirse a sus intereses
Ser respetuoso
no significa renunciar a la defensa de los intereses propios. Como ateos podemos
ser respetuosos con la jerarquía católica igual que debemos exigir de ésta el
mismo respeto para nuestras opiniones. Reclamar nuestros derechos y denunciar
los injustos privilegios de que se vale la Santa Sede en los foros
internacionales para conseguir sus objetivos no supone ningún acto de
irreverencia, más bien al contrario, es un acto denuncia a lo que supone una
discriminación injustificada de nuestras posiciones. Nadie pretende silenciar
al Vaticano. Lo que queremos es evitar que amparándose en un un subterfugio
legal, la Santa Sede trate de imponer su doctrina moral y religiosa a los
ciudadanos de otros Estados soberanos. Nadie mejor que los ateos conoce las
consecuencias de la falta de libertad para poder manifestar abiertamente sus
opiniones y no pretendemos por tanto cometer ahora los mismos errores
que hemos sufrido nosotros con anterioridad.
9)
La prudencia no debería impedirnos defender nuestros derechos
frente al Vaticano
Renunciar a la legítima defensa en este
caso no es un acto de prudencia, sino más bien de sumisión. La historia se
construye por medio de la intervención del hombre. Cualquier acto respetuoso
con las personas que esté encaminado a la mejora de las condiciones de vida de
nuestros semejantes y a la difusión de aquellas ideas que consideramos justas
es un acto noble y lícito. Resignarnos a las arbitrariedades de la vida y a las
injusticias del mundo sólo porque constituyan una realidad temporal es una
actitud cobarde y sumisa que sólo puede ser catalogada de cómplice y
responsable de la iniquidad. Los avances de la humanidad son consecuencia de
pequeños pasos emprendidos por personas decididas a cambiar el curso de los
acontecimientos. En nuestras manos descansa la posibilidad de permanecer
sentados lamentando las arbitrariedades que se producen a diario o tratar de
intervenir en ellas para lograr su erradicación. No es tan importante si una
iniciativa llegará o no a buen puerto, sino la posibilidad que tenemos en
nuestras manos de luchar por conseguirlo, y ello será o no resultado del
alcance que logremos obtener con la suma de nuestras pequeñas contribuciones.
Tampoco debemos obviar la positiva repercusión para nuestras aspiraciones que
el precedente de una campaña de esta naturaleza, aunque no lograse alcanzar
plenamente su objetivo inicial, puede suponer para iniciativas futuras.
En consecuencia nosotros consideramos que
un Estado como el Vaticano que, en definitiva, se rige por criterios atípicos
que no son los propios de los Estados, y que trata de imponer su doctrina
religiosa a otros Estados soberanos y a los ciudadanos que no comparten su
particular concepción del mundo, no puede seguir beneficiándose
indefinidamente de un estatus de privilegio en la ONU como sucede en la
actualidad.
El Vaticano sólo
puede ser privado de su estatuto de Estado No Miembro Observador Permanente en
la ONU, con acceso y voto en las conferencias internacionales, por mayoría
absoluta de la Asamblea General, por ello es necesaria la colaboración más
amplia posible de todos los sectores contrarios a su actitud de intromisión en
las políticas de los Estados para acabar con la situación actual.
Por ello Ateus
de Catalunya ha decidido apoyar la "Campaña para Cambiar el Estatus
del Vaticano en la ONU" (See Change
Campaign) véase http://www.catholicsforchoice.org/spanish/
o bien http://www.seechange.net/,
para privar del estatuto de Estado a lo que no
es un Estado y situarlo en el lugar que le corresponde, que es el de cualquier
otra organización de naturaleza religiosa.
Hemos decidido
respaldar esta campaña, a pesar de estar organizada por instituciones católicas
con las cuales no compartimos muchas de nuestras opiniones ni puntos de vista
sobre la forma de interpretar la realidad, porque han demostrado su carácter e
independencia enfrentándose valientemente a la jerarquía vaticana a raíz de
las disparatadas posiciones que ésta sostiene en cuestiones políticas tan
importantes como son el control de la natalidad o los derechos de la mujer. Por
fortuna no todas las acciones de la Santa Sede son compartidas por todos los
sectores de la Iglesia Católica -como demuestran los organizadores de esta
campaña-. En este sentido queremos reconocer la labor de aquellos cuya sincera
intención, más allá de sus creencias, es efectivamente tratar de ayudar con
sus medios a mejorar la vida de otras personas.
Por último consideramos un derecho inalienable respaldar una campaña que intenta acabar de una vez con la ventaja competitiva y desleal que el estatus del Vaticano le confiere en los foros internacionales, frente a la cual otros grupos de opinión contrarios no son siquiera reconocidos y no cuentan con voz ni voto, a pesar de representar a una parte importante de la humanidad. Por ello Ateus de Catalunya anima a todos aquellos que comparten sus opiniones a enviar cartas de apoyo para lograr el mayor respaldo posible para esta iniciativa. En cualquier caso, la carta modelo preparada por los organizadores de la campaña, que reproducimos a continuación, nos parece de lo más respetuosa, mucho más de lo que acostumbra a ser el Vaticano en sus intrigas para alcanzar sus objetivos.
[Sigue a continuación la carta para ser enviada al Secretario de las Naciones Unidas con el texto que usted, si lo desea, puede apoyar. Para que la carta sea plenamente efectiva se recomienda firmar y añadir sus datos personales.]
Estimado
Secretario General Annan,
Como
Estado Observador Permanente No Miembro de la ONU, la Santa Sede frecuentemente
disfruta de un estatus único y en conferencias de la ONU ejerce el voto como si
fuera un país. El hecho de otorgar los privilegios de un gobierno a lo que en
realidad es un cuerpo religioso es una práctica política cuestionable. Si bien
la Santa Sede -el gobierno de la Iglesia Católica Romana- ha contribuido
positivamente a la paz y a la justicia por intermedio de las Naciones Unidas,
esta circunstancia no debe ser usada como justificativo para otorgar el estatus
de Estado a una institución religiosa.
La
participación gubernamental en la ONU debería reservarse para los Estados
propiamente dichos. Las religiones del mundo están representadas adecuadamente
como organismos no gubernamentales. Con el estatus de ONG, la iglesia Católica
Romana podría continuar su participación en la ONU -tal como lo hace el
Consejo Mundial de Iglesias- sin ambigüedades o privilegios. Hacemos un llamado
para que usted inicie una revisión oficial del estatus de la Santa Sede en la
ONU.
La carta puede
ser enviada a través de alguna de estas organizaciones:
Catholics for a Free Choice (CFFC)
1436 U Street NW, Suite 301
Washington, DC 20009-3997, USA
phone: +1 (202) 986-6093
Fax: +1 (202) 332-7995
Email: cffc@catholicsforchoice.org
http://www.catholicsforchoice.org/
Mouvement Europe et Laïcité
11, av. Des Huguenots
F-94420 Le Plessis-Trévise
FRANCE
E-mail: eurolaic@club-internet.fr
http://www.europe-et-laicite.org/
http://www.europe-et-laicite.org/ONU-Vatican.htm
Si desea consultar el contenido exacto de la campaña puede hacerlo directamente a través de la pàgina Web de Catholics for a Free Choice (CFFC), que para su comodidad reproducimos a continuación en su versión original y traducida:
THE "SEE
CHANGE" CAMPAIGN
Hundreds of
organizations and thousands of people worldwide have initiated a campaign to
change the status of the Roman Catholic church at the United Nations. Concerned
that the church has flown in under UN radar by calling itself the Holy See, we
have called on the Secretary-General to review the church's current status as a
Non-member State Permanent Observer. We believe that the Holy See, the
government of the Roman Catholic church, should participate in the UN in the
same way as the world's other religions do-as a non-governmental organization.
There are so many big problems in the world, it may seem trivial to worry about the status of the Roman Catholic church at the UN. Does it really matter that the UN has given it, alone among all religions, the status of a Non-member State Permanent Observer in the UN?
LA CAMPAÑA
"CAMBIO DE ESTATUS"
Cientos de
organizaciones y miles de personas en todo el mundo han iniciado una campaña
para que se cambie el estatus de la Iglesia Católica en las Naciones Unidas.
Preocupadas porque la Iglesia Católica ha logrado evadir el radar de la ONU
bajo el nombre de Santa Sede, hemos pedido al Secretario General que revise el
estatus actual de la iglesia como Estado No Miembro Observador Permanente.
Creemos que la Santa Sede, el gobierno de la Iglesia Católica, debería
participar en la ONU de la misma manera que lo hacen otras religiones del mundo,
como una organización no gubernamental.
Hay tantos problemas graves en el mundo que la preocupación por el status de la Iglesia Católica en las Naciones Unidas podría parecer trivial. ¿De veras importa que las Naciones Unidas le hayan dado a la Iglesia Católica, la única entre todas las religiones, el estatus de Estado No Miembro Observador Permanente?
RELIGIOUS
FREEDOM IS ENDANGERED
Every other religion with representation at the UN, like the World Council of Churches, is rightly restricted to an affiliation based on that of other non-governamental organizations. In a time when religious fundamentalism threatens pluralism, tolerance, and women's human rights, the UN must maintain a clear separation between religious beliefs and international public policy. Succesfully challenging the Holy See's status will ensure that only countries decide policy.
LA LIBERTAD
RELIGIOSA ESTÁ EN PELIGRO
Cualquier otra religión con representación en la ONU, como el Consejo Mundial de Iglesias, está claramente restringida a un estatus como el de las Organizaciones no guvernamentales (ONG). En un momento en que el fundamentalismo religioso amenaza el pluralismo, la tolerancia y los derechos humanos de la mujer, la ONU debe mantener una clara separación entre creencias religiosas y política internacional. El éxito en la campaña para cambiar el estatus de la Santa Sede aseguraría que sólo los paises decidirían en política.
EACH YEAR
600,000 WOMEN DIE NEEDLESSLY DURING PREGNANCY AND CHILDBIRTH
The UN increasingly makes the decisions that will prevent these deaths. The Holy See, as a recognized country in the UN, has a powerful voice in these decisions. It uses this voice to limit access to family planning, safe abortion -even in countries where abortion is legal, and emergency contraception -even for women who have been raped as an act of war. Succesfully challenging the Holy See's status will save women's lives.
CADA AÑO
600.000 MUJERES MUEREN INNECESARIAMENTE DURANTE EL EMBARAZO Y EL PARTO
La ONU cada vez
más toma decisiones para impedir estas muertes. La Santa Sede, como país
reconocido por la ONU, tiene una poderosa voz en estas decisiones. Ella emplea
su voz para limitar el acceso a la planificación familiar, el aborto en
condiciones seguras -incluso en paises donde el aborto es legal-, y la
contracepción de emergencia -incluso para mujeres que han sido violadas como
acto de guerra-. El éxito en la campaña
para cambiar el estatus de la Santa Sede salvaría muchas vidas de mujeres.
EACH YEAR 5.8
MILLION BECOME HIV POSITIVE AND 2.5 MILLION DIE FROM AIDS
Within the UN, the Roman Catholic church attempts to block international policy decisions that would make condom education and use a major tool in the prevention of HIV/AIDS. Succesfully challenging the Holy See's status will assist in reversing the HIV/AIDS pandemic.
CADA AÑO 5,8
MILLONES DE PERSONAS CONTRAEN EL VIRUS HIV Y 2,5 MILLONES MUEREN DE SIDA
En la ONU, la
Iglesia Católica Romana intenta bloquear las decisiones políticas
internacionales que pretenden hacer de la educación y el uso de los
presenvativos una herramienta prioritaria en la prevención contra el HIV/SIDA.
El éxito en la campaña para cambiar el estatus de la Santa Sede ayudaría a
frenar la pandemia del HIV/SIDA.
Act Now! Please take a few minutes to complete the postcard below. Pivotal to The "See Change" Campaign is an international postcard campaign to the Secretary-General of the United Nations, Kofi Annan. To get our cause noticed, we hope to deliver thousands and thousands of signed postcards from around the world! Below is an electronic postcard for you to sign. Once received by our office, these electronic postcards will be printed onto paper postcards, tallied, and then forwarded to Kofi Annan at regular intervals. If you would not like to be contacted with action alerts, please do not include your email address.
Dear
Secretary-General Annan,
As
a UN Non-member State Permanent Observer, the Holy See often enjoys unique
status as a voting partner with countries at UN conferences. Granting
governmental privileges to what is in reality a religious body is questionable
statecraft. While the Holy See-the government of the Roman Catholic church-has
made positive contributions through the United Nations to peace and justice,
this should not be used to justify granting the status of a state to a religious
institution.
Governmental
participation in the UN should be reserved to actual states. The world's
religions have been well represented through non-governmental organizational
status. With NGO status, the Roman Catholic church would be able to continue its
participation in the UN-like the World Council of Churches-without ambiguity or
privilege. We call upon you to open an official review of the Holy See's status
at the UN.
*Privacy
*Required Information
First Name:*
Last Name:*
Address 1:*
Address 2:
City:*
State:
County/Province:
Country:*
Zip/Postal Code:*
Phone:
Email:
©
Ateus de CatalunyaApartat de Correus núm. 13.112
08080-Barcelona